Lecturas de octubre


La inocencia. Felipe Polleri


Fragmento: " Cuando papá se murió, ahogado, cosa del todo previsible porque era un inútil y un imbécil también piloteando un yate, mamá se vistió de negro y a los huérfanos no vistió de gris..."

Felipe Polleri, nació en Montevideo en 1953, será por eso que su prosa; cruel, sarcástica y sin concesiones, igualmente me resulta cercana y familiar. Después de esta lectura uno se pregunta;  esta novela es realmente autobiográfica? 

Sin duda algo de ese hay, pero, ¿podría alguien mostrar tan abiertamente sus odios y sus miserias? Si es así, lo primero que tengo para decir es : - Felipe;  eres demasiado valiente.

La escritura de Polleri es disruptiva, insolente, por momentos repulsiva, lo detestas o lo amas, porque en su crueldad reposa la ironía y una gran crítica hacia una sociedad pacata, conservadora, moralista y profundamente gris, como el luto de esos huérfanos. La lectura transcurre ágil, si resistes la irreverencia te bebes todo de un sorbo, aunque en el transcurso vayas transitando por distintas emociones: ternura, desolación, angustia, impotencia, asco, lástima, y de vez en cuando hasta puedes reírte cómplicemente. 

Calificación: ****



Noches Blancas. Fiodor Dostoievski


Fragmento: " El día fue triste, lluvioso, sin sol. Ideas extrañas me habían atormentado, confusos problemas agitaban aún mi pensamiento y no tenía fuerza ni deseo para resolverlos.

De más joven había incursionado en los escritores del realismo ruso, en las conocidas ediciones de Banda Oriental. Así conocí a Dostoievski, Chejov y Turgueniev, quizás algo de Pushkin que casi no recuerdo, con Tolstoi la primera aproximación la hice de niña leyendo una versión ilustrada de los "Cuentos para niños". Siempre me pareció la mejor narrativa moderna, el realismo ruso tuvo siempre un lugar de preferencia en mi experiencia lectora. Al retomar estos autores, y después de crecer y haber leído tantas otras cosas, mi temor es que la lecturas de "los clásicos rusos", pudiera perder el encanto. Por suerte no fue así, renové mi gusto por esta narrativa prolija, algo florida pero no rimbombante, y plagada de estampas de lo social. Creo que el especial aporte de Dostoievski es la construcción de personajes. Cada uno portador de sus propios conflictos, personajes complejos, solitarios, algo atormentados, reflexivos, emotivos, con Dostoievski se pierden para siempre los prototipos humanos de los que tanto uso y abuso hicieron los románticos y aún alguno de los más prestigiosos realistas de comienzos del siglo XIX como Balzac y Flaubert,... tal vez también Gogol?

Bueno pero que decir de "Noches blancas"?; para mí es la obra que sirve de pasaje al autor entre su primer literatura de orden naturalista y su posterior incursión en lo que pudiéramos llamar novela de corte existencialista. El eje principal de esta novela breve es la soledad y el tiempo. Un continuum temporal dado por la sucesión de éstas noches blancas, atardeceres interminables donde el sol no llega a ocultarse del todo. La ciudad de San Petersburgo, por su relevancia en la historia puede ser considerada como un personaje más, mudo, algo gris a la vez que imponente, con sus paisajes de puentes y sus puertas que podrían adivinarse  desvencijadas  y descoloridas. La soledad está dada por este personaje que recorre las calles cada noche, que habla con ella, que la conoce hasta en sus mínimos detalles, pero que ha decidido apartarse, vivir aislado de los otros, y que un día su monotonía se ve interrumpida porque conoce a Nastenka. Durante cuatro capítulos y un epílogo que son organizados en la sucesión de cuatro noches y un día, se desarrolla la trama que a la manera de un espiral comienza casi como termina, dejándonos a los lectores un poco tristes y sorprendidos. El desenlace devuelve al personaje a su mundo de ensoñación y letargo.

Calificación: ****




Temporada de huracanas. Fernanda Melchor


Fragmento: " … una muerte fea que sin embargo a la gente en el fondo le pareció demasiado benévola para la vida de pecado y simonía que llevó la hechicera, ..."

Este fragmento elegido quizás ilustra a las claras la crueldad que habita toda esta historia. Un relato que por su forma nos sumerge en un discurrir vertiginoso de palabras, en un vértigo lector que frente a un texto sin párrafos y escasas puntuaciones exige estar para escuchar como se suceden, discursos, personajes y escenas plagadas de violencia. Un pueblo imaginario a la manera de "Macondo" o "Yoknapatawpha", llamado "La Matosa", en un tiempo no demasiado preciso pero que se nos sugiere cercano al nuestro, y allí se desarrolla la anécdota central, el hallazgo de un cuerpo, el de la Bruja, en circunstancias que la narración expone a través de las voces de diferentes protagonistas.

Pero como casi siempre, detrás de la anécdota lo que se devela es la forma de vida, las creencias y  las sensibilidades de una sociedad que en este caso está signada por la violencia. Nadie escapa de ella, para sufrirla, para ejercerla, para replicarla, para narrarla. Una violencia que adquiere diferentes formas: la intra familiar plagada de miseria y abandono, la de los iguales que incluye entre otras la burla y el insulto, la del sistema que estigmatiza, encierra y condena, la individual que orada la esencia de lo humano y bestializa. 

Y el lector mientras lee se agobia, se queda sin aire, pero como los personajes queda atrapado en este huracán imparable de horrores condensados en palabras.

Calificación: *****




 La imitación de la rosa. Clarice Lispector


Fragmento: "Se sentó en el sofá como si fuera una visita en su propia casa que, recientemente recuperada, arreglada y fría, recordaba la tranquilidad de una casa ajena."

Como otras tantas lecturas de este año, mi primera vez con esta autora.

La escritura de Lispector es altamente compleja y disruptiva, en este relato desdobla al narrador, por momentos es un narrador omnisciente que llega a superponerse con la voz del personaje. Ese personaje que por momentos se expresa a través de su flujo de conciencia o se proyecta en un yo que habla en tercera persona. Esa última modalidad se condice perfectamente con la despersonalización de la que es presa el personaje. La historia, podríamos decir la anécdota, es esencialmente crítica de una sociedad estereotipada, basada en roles de género, la condena de lo social, los valores, y en contraposición los caminos posibles para quebrar o fugar de lo esperable, como la evasión y la locura.

Calificación: *****



1 comentario:

Carmen Dangiolillo dijo...

Hola. Están habilitados los comentarios y me gustaria recibirlos. Gs
Carmen Dangiolillo

Blog de reseñas, comentarios y enlaces

Esto no es una reseña, es un asombro

Y cómo voy a reseñar este libro si acabo de empezar a leerlo!!! Pero que bueno es reencontrarse con la excelsa prosa castellana. Porque este...

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