Ser lector en Uruguay tiene sus complejidades. Bueno por lo menos cuando se es lector compulsivo, anclado en la posibilidad de acceder a ese libro de carne y hueso, perdón: de tinta y papel. Ni siquiera pretendo entrar en el tema de los precios, simplemente quiero referirme a elegir leer un autor, una obra, decidir tener el libro y querer comprarlo, y descubrir de repente que no está disponible.
Me pasó hace un mes con Julio Ramón Rybeiro, imposible encontrar sus cuentos, aquellos que le hicieron conocido y luego célebre en los años 60. Recurrí al viejo truco de pedir a alguien que fuera a Bs As que me lo trajera. Hace un días repetí la experiencia queriendo encontrar el último libro de Selva Almada ("No es un río"), agotado en librerías.
Hoy vuelvo a recibir una recomendación: leer a Thomas Pynchon, escritor estadounidense, muy importante porque ha marcado un hito en la literatura con su escritura posmoderna, quizás hoy y tras la muerte de Paul Auster y Vargas Llosa, el mejor y más famoso de los escritores del siglo XX que aún vive. Pero..., en Uruguay no se consigue. Yo quiero TENER y leer "La subasta del lote 49". Porque se me antoja. Pues mis querides amigues, es una misión imposible. Tusquets es la editorial que publica las versiones en castellano de Pynchon, pero no repone los materiales "antiguos", solo entrega novedades, y por eso las librerías están saturadas de éstas, que muchas veces son pura basura.
Los tres libros más vendidos en Uruguay en 2024 fueron: "La sociedad de la nieve", "La felicidad" de Gabriel Rolón, y la Guía astrológica de Lourdes Ferro. Triste saber que los uruguayos optan por alimentar mitos, buscar la felicidad y saber que le indican los astros. En lo que va de 2025 lo que más se vende es: "Este dolor no es mío" identifica y resuelve los traumas familiares heredados.
Mi felicidad sería poder leer a Pynchon, de este dolor mío de hoy responsabilizo a Tusquets.
Agradezco noticias, o pistas de como y donde conseguir buena literatura.





