Lecturas de marzo


Las voladoras. Mónica Ojeda

(cuentos)

Fragmento: "Las lágrimas mojan mi cuerpo por las noches"

Recopilación de cuentos de la escritora ecuatoriana. Es su primer libro de relatos luego de haber incursionado en la poesía y la novela. Su obra suele catalogarse como gótico andino.

Encontrarán una reseña y comentarios más extensos en un apartado de este mismo blog fechado el 28 de marzo. 

Super recomendada esta lectura!!!

Calificación: ****


Mugre rosa. Fernanda Trías


Fragmento: " Era común que amaneciéramos sin luz. Los apagones habían empeorado en los últimos meses"

Una novela absolutamente premonitoria de lo que sería luego la pandemia del COVID. Si la primera edición de la misma fue del 2020, seguramente Fernanda la escribió antes que el fenómeno se produjese en la vida real, y eso es verdaderamente sorprendente. La autora crea una atmósfera de amenaza, encierro, incertidumbre, que todos vivimos. Por eso la lectura renueva ese sentimiento, el temor que permanece vivo en nuestra memoria por aquello que se asemeja, y que vivimos tan recientemente.

La protagonista narra los acontecimientos que hicieron de su entorno un lugar inhóspito, invivible. El relato se presenta como la sucesión de pequeños capítulos, como fragmentos que deben ser hilvanados, es una cartografía de "lo terrible". Una ciudad con costa, con puerto, muy posiblemente Montevideo, donde lo cotidiano se vuelve amenaza acechando detrás de una niebla que viene del mar, y que ha producido muerte, desolación, escasez. Juega mucho con los tiempos, su vida antes de los fenómenos que transformaron el paisaje, el presente desolador que se impone, y un futuro como lo inminente que acecha. Una ciudad dividida, entre los que han permanecido en la zona de riesgo, porque han optado quedarse, y los de "adentro" que gozan de algunos privilegios. Los agudos y los crónicos. Los defensores de las políticas restrictivas y de control del Estado y los disidentes. Pero la disidencia es más una postura mental, ejercida en forma individual que una resistencia organizada. Lo que ocurrirá no dejará de ocurrir y solo se trata de permanecer, de estar quizás para narrar el proceso. Es un viaje interior a la mayor y más profunda de las vulnerabilidades, un espacio de la desesperanza y la soledad. 

Calificación: *****



Torquator. Henry Trujillo

(novela corta)

Fragmento:      " - Qué pueblo es este, señor? -preguntó.
                            - Vergara -fue la respuesta."

Otra lectura planteada en el grupo. Debo decir que fue complejo poder acceder al texto. Imposible encontrarlo en la red, en formato pdf. Tampoco está incluido en la plataforma Ceibal, a pesar que es un autor nacional. Menos encontrarlo disponible como audiolibro, que es uno de los requerimientos de nuestro grupo. En un momento esta nouvelle formó parte de la conocida colección de "Lectores de Banda Oriental", descatalogada probablemente desde los comienzos del 2000, y a la que solamente se accedía siendo socio. Recientemente (2010) la misma editorial, publicó esta novela corta en una trilogía junto con otras dos del mismo género, a la que agregó "otros relatos". Además del costo, también esta última edición disponible, es un objeto "escaso" en el mercado, por lo que creo que la editorial debiera liberar los textos y no privar a los lectores del acceso a los mismos. Bueno, vivimos en este mundo del capital así que son las reglas del juego. Pero por suerte nuestro grupo es un poco desobediente y se las arregló para cumplir con el objetivo. Aleluya!!!
Después de esta reflexión que hace a las condiciones del mercado, iré al análisis de la obra. Una novela corta, de género inclasificable, ya que si bien se la ha considerado "negra" o "policial", Trujillo se ha encargado de decir que no lo es. Hay un misterio a resolver, pero no hay detective, y los propios lectores somos los encargados de develar el misterio. Debo decir que por momentos me he perdido en la trama, y me pareció descubrir un par de grietas en la misma, pero quizás sólo se trate de que yo no he logrado tejer correctamente los hilos de la trama. El lenguaje es sencillo, el narrador es omnisciente, las locaciones son escasas, no hay grandes descripciones y los personajes son bastante llanos. no ha sido para nada una lectura atrapante. Para destacar y como corolario de esta reseña diré que para mí el tema principal del relato es la búsqueda de la felicidad y que tanto somos capaces de hacer para lograrlo. Y aún así el interés que este tema pudo haber despertado en mí,  creo que por ahora y quizás por un largo tiempo, no vuelva a leer al autor. 
-Trujillo?
- No gracias, recién tiré.

Calificación: **



Momentos estelares de la humanidad. 

Stefan Zweig


Fragmento: "Apenas el ataque de los ingleses ha aplastado a Napoleón, cuando un hombre, entonces prácticamente desconocido, corre en una calesa por carretera hacia Bruselas y desde allí hacia el mar, donde le espera un barco."  

Es muy difícil poder clasificar este libro, mezcla de ensayo, relato y crónica, Son catorce miniaturas históricas, como su propio autor lo ha subtitulado. Me resultó una lectura muy exigente, hace casi un mes que comencé con su lectura, aunque por supuesto le fui intercalando con otras. Fue un libro que amplió mi horizonte de conocimientos, son recortes de historia que se detienen en detalles desconocidos, en aspectos que no hacen a la "gran historia", pero sí que marcan momentos de inflexión. Estefan Zweig  juega con eso, para plantearnos como hay pasajes claves, hitos de la humanidad que si sus protagonistas hubieran elegido otro camino, otra hubiera sido la historia. Ese juego nos plantea una reflexión, nos pone en situación, juega con la incertidumbre, nos obliga a replantearnos lo frágil de la condición humana. También es capaz de exaltar a personas y momentos mínimos que trazaron este presente que hoy habitamos. Es una exploración profunda del alma humana, una exquisitez del pensamiento, y todo eso sin perder la magia de la prosa que tanto caracteriza al escritor austríaco.

En lo que va del año ha sido mi mejor lectura.

Más comentarios de este libro lo pueden encontrar en otra entrada de este blog fechada el 18 de febrero.

Calificación: *****



Los que se alejan de Omelas. Ursula K. Le Guin

(Cuento)

Fragmento: "Saben que ellos, como el niño, no son libres. Conocen la compasión. La existencia del niño y el conocimiento de esa existencia hacen posible la elegancia de su arquitectura, el patetismo de su música, la profundidad de su ciencia."

Otro texto de la autora, ahora se trata de ficción, y nuevamente la elección se realizó en el grupo de lecturas compartidas. Fue escrito en 1973, y para mí resulta evidente que se trata de una gran alegoría sobre una sociedad hedonista dispuesta a olvidar el dolor y miseria de otros para conseguir el tan apreciado "estado de bienestar".  

Tanto Le Guin como Ray Bradbury, ambos estadounidenses y contemporáneos (porque en la narrativa 20 años de diferencia no es nada), han elegido la escritura fantástica como herramienta de análisis y crítica de la sociedad estadounidense de su época. Quizás algo más contestataria ha sido Le Guin, pero yo no puedo dejar de pensar en ambos cuando se trata de distopias. Pero también pienso en Orson Wells, en Bradbury, en Huxley, los tres británicos, entonces todos escritores en lengua inglesa, todos han usado el mismo recurso, recurrir a la fantasía para poder decir. Y como antecedente Tolkien, y sucesor T, Pratchett.

Pero volvamos a Le Guin. Me pregunté: qué hechos relevantes ocurrieron en ese año de 1973, tanto en EE.UU como a nivel mundial, que pudieran haber inspirado la escritura de este cuento? Los paraísos caribeños ya habían desaparecido, la revolución cubana estaba vigente y el comunismo seguía siendo una amenaza, continuaba La Guerra Fría, y en el Cono Sur se establecían las dictaduras de derecha. Nixon gobernaba y todos sabemos como terminó su gobierno. En marzo de ese mismo año el ejército del país más poderoso del mundo abandonaba el territorio de Vietnam tras diez años de ocupación. En 1973 también comienza la crisis del petróleo por el bloqueo que la OPEP hiciera a los países que habían apoyado a Israel en su guerra contra Egipto. BUENO PARECE QUE TENIA MATERIAL SUFICIENTE!!!

Calificación: ****



El niño perdido. Elena Garro

(Cuento)


Fragmento: De noche arrinconado en mi catre yo le pedía: ""Seca su mano, Señor Jesucristo", y ¡nunca se la secó!

Este cuento forma parte de una recopilación de relatos de la autora bajo el nombre de "Andamos huyendo Lola" (1980). Estas historias reflejan los tiempos del exilio de Garro, que aunque se considera una especie de auto exilio en Europa y EE.UU, también es verdad que Garro llega a ser repudiada por la  intelectualidad mexicana por haber acusado a los mismos de instigadores de los movimientos del 68 en México que culminan con la masacre de Tlatelolco. Cercana políticamente a Carlos Madrazo, un alto dirigente del PRI, y una figura muy controversial si las hubo para su época, esa cercanía también le alejó de una parte de la intelectualidad mexicana a la que pertenecía. Pero más allá del contexto social y político lo que interesa en Garro para entender su escritura es la complejidad de su lugar como intelectual, como mujer oculta bajo la sombra de su marido Octavio Paz, de sus obsesiones, de esta manera de estar en el mundo, de su permanente huida, de su desarraigo.
Y entonces el cuento nos habla de esto, del deambular buscando un lugar de pertenencia luego de haber huido a causa del maltrato y el desamor. En este cuento un chico de nombre Faustino encarna la vivencia. Es relato es breve, la prosa es cuidada y hermosa. Es una buena entrada a la autora para poder leer luego la que se considera su obra mayor. "Los recuerdos del porvenir".
Muy recomendado.
Nota: Yo disfruté el cuento en su versión de audio libro con voz humana.
Calificación: ****




La nueva narrativa latinoamericana a través de Mónica Ojeda


En "Las voladoras", Mónica Ojeda a través de ocho cuentos muy breves desarticula la realidad, resquebraja todos los anteriores esquemas de referencia que utilizamos para leer, y expande el abanico de posibilidades de la narración para dejarnos maravillados. Por suerte estos giros en las formas del decir a veces se producen y hoy somos protagonistas de esto y debemos alegrarnos.

Somos testigos de la caída de una larga dinastía de varones y sus acólitos, representantes y herederos de una escritura ceñida a la épica de un continente que se forjó a punta de lanza, huyendo de los dictadores, escondidos en la sierra, atravesando los llanos y dando gritos, o llorando con y para sus muertos. Macondo fue arrasado por un viento feroz que no resiste y no quiere ediciones póstumas. Comala sigue doliendo, pero ya no alcanza solo el dolor, y en el Río de la Plata los Kronopios, Astilleros y algún Aleph descansan en empolvados anaqueles.

Brisas suaves y a la vez demoledoras comienzan a golpearnos en la cara, y cuando nos damos vuelta ante la sospecha de lo nuevo, vemos con asombro que aquello que aflora de entre las sombras, tiene silueta, rostro y voz de mujer. Albricias!!!

Leer "Las voladoras", inquieta, exige y también invita a abandonar los estándares de escritura con los que solemos manejarnos. Es una escritura despojada de formas, los cuentos no dejan de ser cuentos pero no se ciñen a las estructuras habituales. La escritura de Mónica Ojeda pretende llevarnos a lugares ancestrales, a los espacios donde habitan los otros saberes, lugares de la magia y para expresarlo las palabras son sobre todo materialidad. Imagen y sonido.

Una escritura que incomoda, porque en ella abundan sensaciones, esas de las memorias del cuerpo. Las del dolor, la carnalidad, el deseo, el miedo. Por eso hay sangre, huesos, saliva, piel, pedazos, cabezas desprendidas que forman círculos en la tierra. Lo nombran como gótico andino, porque es capaz de mezclar el terror con lo fantástico y sobre todo porque quien escribe considera a la escritura como un monstruo que es capaz de mutar para mostrar lo que aparece oculto y que nos pertenece.

Ahora que ya saben que existe no pueden dejar de leerlo.


El 8M a mi manera

No festejo, recuerdo

 Hola.

Y pensé cómo poder hacer un guiño al tema del 8m, no para festejar, sino para visualizar el tema, en este caso de algunas mujeres que escriben y dicen cosas.

Pensé en autoras mujeres, jóvenes, latinoamericanas; y en el formato del cuento, por qué yo "soy de los cuentos".

Mariana Enríquez (1973): "Las cosas que perdimos en el fuego". Samanta Schweblin (1978): "Pájaros en la boca". Mónica Ojeda (1988): "Las voladoras". Las dos primeras argentinas, Ojeda ecuatoriana.

Y en este marzo se vienen más mujeres, siempre latinoamericanas: María Fernanda Ampuero (1976, Ecuador), Claudia Piñeiro (1960, Argentina), María Travacio (1967, Argentina), y Fernanda Trías (1976, Uruguay). Y alguien más, y quizás no llegue.

De las lecturas de hoy; Las cosas que perdimos en el fuego, cuento que da nombre a la recopilación de Mariana de 2016. Quizás haya sido demasiado temprano, comenzar el día a eso de las 7am leyendo este cuento. Es mi segundo lectura del mismo, pero no recordaba los detalles. Es un horror que remueve conciencias, no se trata de fantasmas ni vampiros. Es un relato de este tiempo y de este mundo, cuando la desesperación y la rabia se vuelve consigna. 

Matar a un perro, Samanta Schweblin 2018, había escuchado por ahí que era uno de los mejores cuentos escritos en este tiempo reciente. Creo que hay algo de eso, pero no tanto. Un cuento sobre la crueldad, un cuento sobre la crueldad y sus límites, un cuento sobre la crueldad y sus consecuencias. Sobre la potencial venganza. Un cuento perro.

Terremoto, Mónica Ojeda 2020. Es lo breve. La calidad narrativa de Mónica la asemeja a la poesía. Y está la imagen, y lo desgarrador. Es pura tierra y fuego. Me arden las venas al leerla.



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Y cómo voy a reseñar este libro si acabo de empezar a leerlo!!! Pero que bueno es reencontrarse con la excelsa prosa castellana. Porque este...

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