Las partículas elementales. Michel Houllebecq
Fragmento: "En medio de la gran barbarie natural, los seres humanos han conseguido a veces (pocas) crear pequeños lugares cálidos que irradian amor. Pequeños espacios cerrados, reservados, donde reinan el amor y la subjetividad."
Houellebecq es uno de esos autores imprescindibles de leer en estos tiempos, esa fue mi principal motivación. No podría decir aun si continuaré leyéndolo o no. Hay una booktuber (Irene Rodrigo), a la que sigo, que tiene un video en el que describe siete puntos que aparentemente se repiten en todas las novelas del autor. Más abajo les dejo el enlace para que vean el video, igualmente pasaré a detallar las siete características que parecen repetirse a la manera de un molde, aunque la trama cambie.
- El personaje principal es hombre soltero, exitoso pero amargado (de entre 30 a 40 años).
- Las relaciones familiares suelen ser conflictivas o inexistentes.
- Los personajes viven en la opulencia, el lujo y disponen de dinero
- Las mujeres o son bellas y sexys o feas y viejas, una mujer del segundo grupo es descarte.
- Se incluyen el fraude, la corrupción o el final de algo (algo de lo cotidiano se acaba)
- Aparecen catástrofes o suicidios, se evidencia la presencia de la muerte.
- Es común encontrar contenido pornográfica o prácticas sexuales peculiares.
Enlace al video de Irene Rodrigo: www.youtube.com/watch?v=c0bTaf4SWyw
Calificación:****
El extranjero. Albert Camus
Fragmento: " Pensé que, después de todo, era un domingo de menos, que mamá estaba ahora enterrada, que iba a reanudar el trabajo y que, en resumen, nada había cambiado.
Junto con Don Quijote, Orgullo y Prejuicio, Moby Dick y la Metamorfosis, esta obra comparte el podio de los comienzos más conocidos de la literatura universal. Recordémoslo: "Hoy ha muerto mamá. O quizás ayer. No lo sé".
Y ya a partir de esa primera frase comienzan las interrogantes, especulaciones e interpretaciones sobre el personaje protagonista de "El extranjero", Meursault. A lo largo de toda la novela solo conocemos su apellido, nunca el nombre. La narración está hecha en primera persona, por lo que muchos identifican al personaje con el autor, pero digamos que Camus tan solo utiliza a Meaursault como portavoz.
La novela se divide en dos partes, y cada una de ellas en breves capítulos, seis y cinco respectivamente.
Un personaje extraño, que cliva todo el tiempo, un discordante, tal vez un rebelde a su manera. Un producto del absurdo, un esclavo de su deseo aunque no pueda ponerlo en palabras? Prefiero pensar que en realidad Meursault es un enigma para que el lector pueda trasvasar los límites del entendimiento y acepte que hay preguntas que quizás no tienen respuesta. Un entorno empobrecido, Argel de finales de guerra, una población árabe sometida por una cultura que no es la propia, y un clima agobiante, calor, sol, y una luz incandescente que evoca escenarios infernales.
Al final de la primera parte se produce un hecho inesperado que producirá una reacción también inesperada, que tal y como el protagonista lo intuye oficiará de "puerta a la desgracia". En la segunda parte Meursault evoluciona como personaje. Inmerso en una lógica institucional mediada por sus carceleros, el jurado que interviene en su proceso y un sacerdote de quien rechaza toda ayuda, serán los interlocutores en un diálogo saturado de preceptos morales incomprensibles para el personaje.
Y si el comienzo es bueno, el final es absolutamente brillante. No dejen de leerlo
Calificación: *****
Historia de cronopios y de famas
Julio Cortázar
Fragmento: " Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas". (Extraído de: Instrucciones para subir una escalera. pp21)
Julio Cortázar resulta hoy en un clásico de las letras latinoamericanas. Por tanto se espera de un lector con fama de buen lector haber leído su obra, o parte de ella. Por tanto y con algo de vergüenza declaro, como tantas otras veces, que ésta es mi primera vez. Es qué hay tanto para leer que haber prescindido de tiempo de lectura durante aproximadamente 20 años, tiene hoy como efecto: la sensación de lo imposible que resulta ponerse a tiro.
Llegando a la mitad de la obra descubro que su estilo por ahora no ha conquistado ni mi corazón ni mi ganas, y el impulso de dejar su lectura cada vez se me impone más.
No puedo desconocer su capacidad de imaginar, de utilizar lo cotidiano para efectuar una gran crítica a los modos del vivir de su tiempo. Esa especie de mitología, producto de su creación, donde habitan cronopios, famas y esperanzas, es lo que más agradezco. Por tanto espero superar el trance de mi desencanto para animarme, más temprano que tarde, a abordar su obra más conocida y emblemática "Rayuela".
Calificación: ***




