Cumbres borrascosas. Emily Brontë
Fragmento: "... ellos lo olvidaban todo en cuanto volvían a estar juntos o, al menos, en cuanto habían terminado de fraguar algún perverso plan de venganza".
Esta es la única novela escrita por Emily, una de las hermanas Brontë cuando tenía apenas 29 años, Fue escrita un año antes de su muerte. Para poder publicarla utilizó el seudónimo masculino de Ellis Bell para evitar la censura de la que eran objeto las mujeres escritoras de su época. Es una novela que rompe con los cánones de la escritura de entonces, tiene saltos temporales, utiliza como recurso el apelar a un narrador que oficia como tal, pero que está inmerso en la obra porque es uno de sus personajes. Es así como el narrador en tercera persona no omnisciente, por momentos cambia y habla en primera persona para expresar su visión personal de los acontecimientos.
En relación a los contenidos, la autora logra una trama increíble con permanentes giros, a la vez que también uno podría decir que es "una novela de personajes" porque ahonda profundamente en ellos, en sus afectos, en sus devaneos mentales. Pero también y no es menor, E.B describe un paisaje, un entorno que es el escenario perfecto para la historia: la aridez, las condiciones climáticas, el viento y la bruma, la soledad y el aislamiento, los elementos naturales se imponen al hombre y también moldean su carácter.
Es una historia de venganza, que refleja además lo intrincado del alma humana sin temer mostrar lo más oscuro de ella. Personalmente era uno de "mis debes" de lectura. La recomiendo muy especialmente casi como una necesidad.
Calificación: *****
La agonía de Rasu Ñiti. José María Arguedas
(cuento)
Fragmento: "...Oye también el crecimiento de nuestro dios que va a tragar los ojos de ese caballo. Del patrón no. ¡Sin el caballo él es sólo excremento de borrego!
Me convenzo que la escritura andina (si es que uno puede hacer ese recorte o crear esa categoría) está plagada de imágenes míticas. Es una escritura que habita en las altas cumbres, que danza al ritmo del viento, que evoca al cóndor. Y me animo a más declarando que sin Arguedas, Mónica Ojeda no es posible. Sus escrituras se me antojan "similares".
Hay un narrador que describe los últimos momentos del "Danzante de tijeras". El Rasu Ñiti sabe que se acerca su final, el corazón se lo dice, se prepara para ello y lo comunica. Hay un ritual que debe prepararse, vestimenta, música y la comunidad congregada. La muerte ritualizada es parte de la vida, se acepta con devoción el final, es la tradición, se baila para legar el rol, para que la comunidad persista.
Arguedas que por su historia de vida compartió con las poblaciones andinas originarias las costumbres, y que también pertenecía al mundo de los blancos que poseían la tierra, vivió la tensión entre mundos y supo como nadie y a través de sus textos compartir el legado quechua. Su condición de antropólogo le ayudó a observar y registrar, para poder trasmitir. Sus textos están plagados de expresiones y vocablos en lengua quechua, su escritura es la síntesis que le permitió crear lazos entre mundos. Arguedas fue un alma sufriente que siempre añoró la muerte, luchó contra su depresión hasta que un día de 1969 decidió terminar con su vida suicidándose.
Calificación;****
Las cosas que perdimos en el fuego. Mariana Enríquez
(cuento)
Fragmento: "Ahora que había una hoguera por semana, todavía nadie sabía ni qué decir ni cómo detenerlas, salvo con lo de siempre, controles, policía, vigilancia. Eso no servía. "
Con una voz femenina en tercera persona, alguien narra un suceso que parece haber ocurrido, que habría comenzado por "la chica del subte", a pesar que algunos discuten su veracidad, su alcance y su poder. En este juego de verdades e incertezas, por lo terrible, Mariana Enríquez probablemente basada en un hecho comprobable pero mínimo, desarrolla una trama que nos envuelve en un escenario de "lo siniestro". Nada demasiado alejado de lo posible, mujeres quemadas, por sus novios, sus amantes, sus maridos, varones posesivos y celosos que prefieren acabar con la vida de quienes pretendidamente aman por esa vieja máxima patriarcal de: "si no es mía no será de nadie". Y entonces, luego de la incredulidad, del rechazo, la indiferencia deviene la reacción, la creación de un movimiento, el de "las mujeres ardientes", mujeres que apropiándose de la injuria de la que son víctimas, porque son quemadas por putas, inmorales, traidoras, mentirosas, deciden en un acto de resistencia y denuncia quemarse ellas mismas. Cómo se llega a ese extremo? Cuáles son las consecuencias de ese acto desesperado? Qué alcance tiene el movimiento? Cómo reacciona la sociedad que hasta el momento habría naturalizado o justificado los ataques de los varones a sus mujeres? En qué deviene tanto horror?
Eso es lo que nos cuenta Mariana Enríquez en este breve cuento que deberíamos leer, descubriendo sus giros y sus capas, porque muchas son las posibles lecturas que nos llevarían a poder responder, ¿ cuáles o qué cosas perdimos en el fuego?
Calificación: *****



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