Casi un mes sin reseñas, ni comentarios, 29 días en silencio. Lecturas mudas que no se escriben. Porque a veces no se puede. Y es tanto lo que pasa!!!
Espacios con tabiques en la casa, el otoño que llega aletargado, tiempo de flores y de pájaros.
Azules que no cuajan, techo despintado como siempre.
Un diagnóstico que dice que no puedes, ni dulces, ni harinas y otros tantos. Páncreas, insulina, triglicéridos valores elevados. El cristalino rogando impúnemente.
Caminata, diaformina y aguacate, rutinas que se vuelven cotidianas
Ideas nuevas y proyectos haciendo la fila y esperando. Las compras que llegan a raudales buscando quehaceres noviciales: tiras de cuero y botones, mapas y naipes por si cuadra jugármela toda y a echar suerte.
Poesía antigua en "Cada quince", la métrica, el ritmo, amores cortesanos, trovadores. Los místicos que vienen con Sanjuanes, y adioses anunciados bruscamente.
Donoso se despliega en las mañanas y exige que vuelvas a dormirte
Arcilla manchándome las manos en intentos de máscaras y cuencos.
Los hijos rebeldes de los Borges que asoman cuando quieren con espejos.
Carmen. 27/4/2026