Es bueno reflexionar sobre los sentidos de algunos vocablos, sobre todo cuando estos además de ser conceptos son términos de uso corriente.
Esto ocurre por ejemplo con las palabras: idioma, lengua, lenguaje.
En el uso corriente podríamos decir por ejemplo. A Pablo le gustan tanto los animales que: habla su mismo idioma, habla su misma lengua, habla su mismo lenguaje. Pero si digo Góngora propone que el poeta debiera crear su propia lengua, lengua es el término correcto y eso significa algo y no otra cosa.
Me gusta pensar en términos semióticos, cada uno de nosotros se encuentra inmerso dentro de un código semiótico, conjunto de signos y símbolos, compartidos por nuestro entorno, digamos por quienes forman parte de una misma cultura, incluyendo entre otras los usos y costumbres, el territorio, la tradición, la etnia, y otros. En ese universo semiótico conviven diferentes formas del registro. Un lenguaje puede expresarse en un registro oral fonético, en un registro escrito; el lenguaje de señas por ejemplo. Un idioma es un sistema cerrado de significantes que es factible de ser traducido a otro sistema de similares características, una frase en ingles tendrá entonces su correlato en el italiano, francés etc, develando su sentido original. Ej: Ceci n´est pas une pipe/ This is not a pipe/ Questo non é una pipa.
En el caso de "la lengua", ésta se expresa esencialmente en el registro escrito como grafía o como fonema.
Entonces cuando Góngora enunció que cada poeta debía inventar su propia lengua, se refería a un registro escrito pre-existente con un orden estético y literario que pudiera ser reconocido como propio y único.

No hay comentarios:
Publicar un comentario